Un día yo volveré a ti, vendrás a dormir a mis brazos, será un día como cualquiera de estos días.
Un día pleno de amor donde tu colorearas tus delicias con las mías, entonces tu risa será fragante y mis labios se tornaran de miel. Yo quisiera besar tu rostro, dejar las huellas de mi amor, en tus mejillas, besar tu pecho, recostarme en ti.
Amarte como nunca, vida mía. Quiero estar en tus sueños, ven a los míos,
Dame tu mano sincera para acariciarte en este sentir.
Dame tu sonrisa de espuma porque es blanca, tan pura.
Tantas delicias, la paz que habita en mí ser,
Regálame la fragancia de tu cuerpo, sedienta de ese bello sexo, de tu amor........... Entregarte mi querer sinfín ansió.
Déjame adentrarme en tus ensueños, déjame guiarte, besarte una como tantas veces, el rostro el cuerpo, el alma, déjame iluminar tus días, albergarte de infinito amor el corazón.
Cuando sucumba la soledad, déjame cariño mío secar con pétalos de amor tu alma, cubrirte de amor el cuerpo.
Acudirán tiernamente mis manos, dulce primavera, para abrigarte con las bondades que tu me das, enseñas, del cual somos dos, déjame vida mía, acariciarte los cabellos, besarte la frente decirte: te amo tanto, siempre estaré contigo, por donde vayas, seré tu ángel, seré la musa que te acompañe, que te guía, la que te ama, que llenare ese corazoncito de delicias frescas, ternuras nuevas amores que te harán suspirar, vibrar de dulzuras.
Déjame besarte los ojos, cuan bellos, en ellos palpita el amor, quiero ver tu alma a través de esos cristales, verme reflejada en tu vida, sentirme tu mujer...sentir que somos unísonos, que tu piel es mi piel, que tu carne es tan mía, como mi alma enlazada a la tuya, que no hay desamor, desazón en tu ser,
En tus ojos la alegría.
La felicidad se posa, y reposamos en vuestro lecho de amor, que soy estrella de octubre.
Soy mariposa inquieta, que duerme en tu regazo, que me agitas con tu amor, que suspiro ante tu mirar, que te respiro como así me exhalas, me sientes, me transpiras que en tu piel soy revolución, como tu en la mía que se agitan nuestros corazones al soñarnos, sentirnos tan apasionados, me apeteces como yo tanto te anhelo.
Alma vuelve al cuerpo, corazón regresa a tu morada, risas inquietas en los labios, ternuras bosquejadas en las manos.
Besos que habitan por todos aquellos itinerarios de tu cuerpo que es tan mió como yo soy tuya.
Para ti, amado mió, para que no me olvides hice yo cartas de amor y en ellas regué la sangre de mis venas, para que no me olvides,
Por tu sendero he de cruzarme, en silencio vivo respirando de ti, inspirándome.
Querido mió, vuelve que te amo, y cada estación del año me refleja en la mente
Tus recuerdos, vives aquí en mi pecho. Te clavaste en mí, como una flecha que ya no puede salir y si así lo hiciere deja en mí sus huellas, esta herida que esta prendida de amor.
Por ti amado mió se hizo la noche y en ellas hay estrellas fulgorosas recordándome así tu mirada, tu mirada llena de amor como la luna esta cuajada de belleza y alumbramiento. Así tú me guías cada noche. En mi sendero estas cada brindándome
Tu calor cual rayito de sol que alumbra mi devenir.
Eres el viento que me da aliento, y el viento me abraza tanto como antes eran tuyas mis caricias.
Y el agua es para mi boca, la vida misma, como lo son tus besos.
Cariño mió ven ya no tardes mas.